Testimonios de parejas

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Testimonios de parejas

“Obtuvimos más de lo esperado. Ahora hablamos más. No podíamos conversar sobre cuestiones difíciles. Hemos aprendido maneras de hacerlo. Ella ve ahora que yo me preocupo. Puedo expresar mis sentimientos asertivamente”. (Hombre, 47 años).  “Somos más abiertos y tolerantes el uno con el otro. Hemos logrado presentar un frente unido ante los niños. He aprendido a no satisfacer a los demás justificándome a mi mismo. Él está más cercano a nuestros hijos”. (Mujer, 39 años)

“Como matrimonio estábamos en un punto que creíamos de no retorno. Una terapia de pareja nos parecía que era nuestra única y última posibilidad de arreglar nuestro matrimonio. Costó, habían muchas heridas que dolían, pero la dra. Connie supo como ir solucionando uno a uno todos los problemas que nos habían llevado al bloqueo. Nos dio herramientas y métodos para evitar repetir errores. Gracias a ella hemos salvado el matrimonio y somos felices, nuevamente. No solo recomiendo sus servicios para los que están tan mal como estábamos nosotros, los recomiendo en general para aprender a trabajar para el bien de la pareja”. (Hombre, 37 años)

“Cuando llegamos a terapia de pareja, estábamos los dos muy ansiosos y preocupados y nuestro matrimonio, a punto de romperse. Tener a una persona objetiva, escuchándonos a ambos, ayudándonos a los dos a tratar con asuntos y sentimientos difíciles de afrontar, inmediatamente empezó a disminuir la tensión en nuestra situación. Ser capaz de hablar en catalán e inglés, y así expresarnos como queríamos de manera más natural, también nos ayudaba a hacerlo de forma más ajustada. Algunos de los ejercicios que hicimos en la consulta también nos ayudaron. Cuando empezamos la terapia, sufríamos una enorme ansiedad y éramos incapaces de comunicarnos eso el uno al otro o entender lo que sentía la otra persona sin convertir la situación en peor. Acudir a terapia fue como deshacer un nudo. Nos ayudó poco a poco a crear un ambiente seguro y a permitirnos identificar qué nos estaba pasando individualmente y como pareja. Todavía tenemos cosas que aprender, pero nuestra relación ahora ha sido restaurada y nos sentimos una pareja feliz y contenta”. (Hombre 30 años, Mujer 38 años)

“Nunca había ido antes a terapia y no sabía qué esperar. Tras recibir tratamiento por cáncer de mama, decidí contactar con la dra. Capdevila por recomendación de una amiga. Pensé que sería más fácil si la terapeuta conocía todas las respuestas y me daba una solución rápida a mi problema. Para mí, se convirtió en una exploración dual, sobre mis emociones y mis relaciones, y eso, realmente, lleva su tiempo. Y no todo pasa durante las sesiones. Para conseguirlo, debes estar preparada para trabajar también tu misma en casa”. (Mujer, 46 años) “A pesar de que vengo de una educación que no hubiera sopesado la posibilidad de acudir a terapia, por ese viejo estereotipo de que quizá demuestra que sufres inestabilidad mental, debilidad, o incluso el miedo a revelar demasiado de quien realmente eres, para mi se convirtió en un medio de ‘curar mi alma’ alrededor de mi relación con mi esposa. Es algo que no hubiera podido hacer nunca sólo, hasta este nivel, gracias a la ayuda de un familiar o amigo. La manera absolutamente neutral y objetiva en  que tu terapeuta afronta tu ‘problema’ consiguió que nos re-enfocáramos en la forma en que nos planteábamos nuestra relación de pareja y empezáramos a cambiar la confrontación para empezar a entender o aceptar nuestras diferencias. Por primera vez en nuestro matrimonio, empezamos a darnos el ‘espacio’ privado que cada persona necesita. La terapia ha extirpado la tensión de mi matrimonio y nos ha hecho reconstruir el respeto del uno hacia el otro como individuos”. (Hombre, 52 años)

“Acudimos a la terapia de pareja de la dra. Capdevila por su experiencia y conocimientos. En pocas sesiones detectó el origen de nuestras diferencias y nos dio las herramientas necesarias para solucionarlas positivamente. Hoy puedo decir que es la mejor decisión que pude tomar y gracias a ella nuestra relación de pareja está mejor que nunca, después de 31 años de matrimonio. Cuando todo parecía perdido ella supo reconducir nuestra situación y llevarnos a buen puerto”. (Hombre, 55 años)  “Al principio, cuando inicié la terapia de pareja, estaba desorientada, confusa y con las expectativas muy bajas sobre el futuro de mi matrimonio. A medida que fuimos avanzando, la dra. Connie me demostró que mi relación si tenía solución. Me enseñó a conocerme mejor a mí misma y a resolver los problemas de comunicación que tenía con mi pareja. Mi relación ha mejorado notablemente, está muy consolidada y hemos dejado atrás todo aquello que no nos dejaba ser felices”. (Mujer, 50 años)

“Las sesiones de terapia de pareja me han otorgado las herramientas necesarias para examinar mi comportamiento y corregirlo de manera adecuada para acercarlo a mis necesidades. Han sido pasos muy positivos hacia mi desarrollo personal y, seguro, una excelente ayuda en relación a mi matrimonio y el resto de mi familia”. (Mujer, 45 años)

“Llegué con mi expareja a la doctora Capdevila porque habíamos decidido separarnos y queríamos evitar problemas a nuestro hijo. Después de un par de consultas enfocadas en nuestro hijo decidimos que yo haría terapia individual. Hacía tiempo que quería hacerlo y esta introducción lo facilitó. Yo había hecho otras terapias pero eran solo de hablar. Aquí he practicado nuevas formas de manejar mis emociones y conductas. Son como herramientas. Y esto me gusta. He aprendido a escuchar mi cuerpo. Me doy más importancia y me quiero más. Cosas pequeñas, pero muy grandes a la vez. Otras herramientas son más complejas y requieren más práctica y supervisión.”  (Mujer, 29 años)

 “Pusimos en práctica lo que habíamos hablado en las sesiones. Estamos más comunicativos. Un cambio sustancial. Seguimos las pautas para tratar los temas. Hemos hecho un cambio de actitud.” (Mujer, 53 años, Hombre, 54 años)

“Acudimos a ver a Connie por una serie de problemas de pareja que se estaban enquistando. Desde el primer momento, encontramos un ambiente muy agradable, en el que podíamos hablar con tranquilidad de nuestros problemas, que era el primer paso para resolverlos. Gracias a Connie nos fue más fácil entender las causas, y nos guió en identificar aquellas actitudes y momentos que desencadenaban las discusiones, para poder resolverlos más fácilmente.” (Hombre 39 años, Hombre 37 años)